director: claude chabrol.
reparto: isabelle huppert, francois berleand, patric bruel, marlyne canto, robin renucci.
entre dos maravillas como la flor del mal y la fille coupée en deux, un triunfo en francia y venecia, el simpático y macabro director claude chabrol bajó un poco el listón con la dama de honor, y parece que cogiera carrerilla de nuevo con ésta que nos ocupa, borrachera de poder. recomendable ver una vez al menos ambas. benoit magimel e isabelle huppert lo merecen. ya sea de jueza con importante caso entre manos, o de curranta en alguna fábrica o lo que le echen, la huppert es la credibilidad hecha humana desde el minuto uno al último. una delicia verla siempre.
en esta ocasión es jeanne, una jueza cómodamente aburrida en su casa (marido soso pero que muy soso) que ha de interrogar a los directivos de una empresa acusada de malversar fondos. encantada de la vida por estar llevando un caso de la liga A, es implacable con cada acusado. sobre todo con el primero, françois berléand; el único que está a la altura, los demás secundarios están muy mal elegidos. no importa porque los duelos entre la jueza y este acusado y cada interrogatorio de jeanne, demoledores como los de fargo, hacen que se perdone el fallo del resto del reparto.
el caso es que mientras avanza la investigación crecen los peligros para jeanne. en casa, su marido siente celos de la amistad que tienen ella y el hermanito okupa: charlan de todo, se ríen, cosa que entre el matrimonio no pasa. entonces alguien atenta contra joanne y le ponen guardaespaldas. la cosa se complica, puesto que la mujer no sabe si los que le están amenazando son gente de la empresa acusada u otros jueces que les viene bien la paralización de las investigaciones. nosotros los espectadores sí lo sabemos. ese es el juego, y funciona. porque, como todo chabrol el final sorprenderá a todos. solo hay que estar atentos a las conversaciones de la última parte de la cinta. en definitiva, un buen calentamiento mientras esperamos ansiosos ver que ha hecho este año con ludivine, louis garrel y benoit.

